El día que abrí la ventana y tiré 30€
Algunos alumnos me piden ayuda porque dicen que hacen mal tal o cual cosa.
Les digo que yo también lo hago mal o incluso peor. Igual creen que es por hacerles la pelota o hacerles sentir bien. Para demostrar que es cierto voy a contarte una situación muy humillante.
Fue un día por la mañana.
Estaba toda reluciente.
La saco de donde la tenía guardada, la pongo en el orificio y la meto con cuidado (por lo general intento ser cuidadoso).
La vuelvo a meter por el orificio (hay que insistir ya sabes) esta vez de la clavija.
Y empiezo a dar vueltas (a la clavija por supuesto ¿creías que era yo el daba vueltas o qué?) cuando de repente…
Clac! Cuerda de la zanfona rota.
Recién comprada claro. Creo que costó unos 30€ y lo que más me dolió fue la cara de gilipollas que se me debió quedar.
Lo bueno (y mejor de todo) es que aprendí a como poner cuerdas en un plis plas.
Para que luego digas que te pones nervioso porque no quieres fallar.
Ahora las cuerdas me duran bastante tiempo y en las clases de zanfona vemos eso y muchas más cosas (otro día te hablo de las palletas que es otro tema más delicado aún).
Ponemos juntos una cuerda si quieres o seguimos tocando la zanfona u otros instrumentos.
Si te quieres apuntar asegúrate de hacerlo antes del 30 de junio. En julio será otro tema.
Mientras te apuntas ahí abajo al newsletter voy a poner otra cuerda: